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¿QUÉ SUCEDE EN LA ADOLESCENCIA? CAMBIOS FÍSICOS, PSÍQUICOS Y SOCIALES
Carla Filipa Afonso es psicóloga y experta en menores en conflicto. Es miembro de Urrainfancia. Extracto del libro "Más cerca del Hogar". Editorial LID.
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Hay que desmitificar la fase de la adolescencia como algo terrible para el joven y para los que conviven con él. Hay un salto y eso implica crisis, pero no tiene que ser malo sino algo fundamental para que se provoque una mudanza que culminará en una evolución.
Crisis hay siempre que se pasa a un nueva etapa, que se rompe con algo. La crisis nos invita a analizar y reflexionar.
En la adolescencia el niño deja de ser niño, deja de ser totalmente dependiente de los padres y comienza a tener como referente a sus semejantes. Conservar en el pensamiento de los padres su adolescencia, será sin duda una gran ayuda a la hora de transmitir valores a nuestros hijos y ponderar nuestras actuaciones.
Para el joven, los cambios son intensos y rápidos. Esto puede llevar al desarrollo de ciertos problemas, como los desórdenes alimenticios, el consumo de drogas o los intentos de suicidios. También hay mucha turbulencia emocional.
En esta fase se van a definir modos de actuación a través de un proceso de tentativa-error y los padres y educadores tienen un papel importante para influir al joven en la toma de decisiones.
Es sin duda un momento en el que los amigos cobran especial importancia, pero el adolescente siempre elige un par de adultos a los que admirar y desear, y desea ser como él o ella cuando sea mayor.
Es muy importante que nuestras palabras y actos sean coherentes. En la adolescencia los hijos ya tienen capacidad para asimilar información, compararla y extrapolarla a otras semejantes, para utilizarlas como argumento a la hora de defender la posición.
Lo que recuerde a una conducta contradictoria por nuestra parte, nos dejará sin moral para posicionarnos y nos hará acogernos al tan famoso "porque sí", que no mejorará en nada la comunicación entre padres e hijos.
Su falta de control en sus actuaciones se debe a los cambios hormonales que sufre el organismo. Chicos y chicas dan una importancia máxima a su aspecto físico, por lo que el cuerpo y el modo de vestir estarán en lo más alto de sus temas de conversación. Les gustará salir por la noche, les tentará el alcohol y las drogas, pero también es tiempo de descubrir el deporte, las artes y otras aficciones o vocaciones.
En el tránsito de un estadio a otro siempre se forman crisis que llevan a la familia a evolucionar. No obstante, ese pasaje muchas veces implica romper con tabús familiares, con secretos no desvelados o incluso repasar, por parte de los padres, las verdaderas cosas que haya que valorar en un problema.
La fase de la adolecencia de los hijos en la familia, marca, sin duda, momentos para el recuerdo, buenos y malos, de los que se hablará y contará historias.
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